
Una gran torre, una altísima edificación, parece que está tomando forma en la Cartuja. Ya queda menos. Los amantes de las ciudades futurísticas están de enhorabuena. Sevilla por fin tiene algo más alto que el ego de nuestro alcalde.
Fuera como fuere, Sevilla estrena rascacielos en Andalucía y lo hace escogiendo el proyecto más conservador. ¿Por qué siempre nos quedamos a medias tintas?. Si pretendemos dar el pistoletazo de salida a una Sevilla nueva y moderna, ¿por qué no hacerlo dando ejemplo? ¿Por qué ser conservador para un proyecto con pretensiones modernas?. Al margen de si gusta o no la idea de que Sevilla abandone aquella norma que prohibía contruir cualquier edificación que superara en altura a la Giralda, eso es otro tema, lo más lógico sería esperar un poco de atrevimiento por parte de un Ayuntamiento (¡por lo menos han descartado el proyecto que se inspiraba en un traje de flamenca!).
¡En fin!...Sevilla se moderniza, ¡o eso dicen!