
Cada día que pasa se desmonta un poco más aquella Sevilla que miraba al futuro de frente y con la cabeza bien alta. Siguen desapareciendo un pabellón tras otro, como ya pasara con los de la Exposición de 1929. Casi nadie se acuerda hoy de lo que también supuso para la ciudad ese año. Pero lo que parece no importarle a nadie es la gran cantidad de pabellones, obras arquitectónicas impresionantes (de la época) y propias de cada país se diseminaban por toda la Palmera, Reina Mercedes y Heliópolis. Algunos supervivientes se pueden aún ver por la Palmera: el pabellón de Chile, de México, de Colombia. Sin olvidar el Portugal, junto al Prado, hoy un espejísmo de lo que fue en su momento. Y por supuesto la monumental Plaza de España, hoy abandonada a su suerte por nuestro Excelentísimo (¡aún hoy sigo buscando en qué!).
Sevilla es así. Se contruye y se destruye a sí misma constantemente, y la Expo 92 no iba a ser una excepción. Mucho se habló de lo que iba a convertirse. Una de las propuestas que se barajó en su momento y que más atractivas me ha parecido siempre ha sido la de convertir todo el recito en Ciudad Universitaria. ¡Menuda hubiera sido! ¡Qué facultades se ha perdido Sevilla!... Pero de eso ya es mejor no hablar. En su lugar se creó el Parque Empresarial Cartuja 93 que, para aquellos que no lo sepan, se trata de uno de los parques tecnológicos empresariales con más facturación de España. Es la responsable de más del 50% del PIB que produce Sevilla. Aunque su aspecto puede llevar a engaños, se trata de una filosofía de trabajo por parte de la gestora del parque para que sus trabajadores no tengan más distracciones de lo necesario fuera de sus oficinas... ¡Y si no es así, es la excusa perfecta!
El "pero" que yo le veo a dicho parque es nada tiene que ver con la Expo que había. Me refiero a los pabellones. Lejos de pensar que los han reutilizado, los han demolido para hacer nuevas construcciones. Así que lo que se suponía que era un recinto con gran sabor a "Universal", arquitectónicamente se está vulgarizando. Desde aquí hago una petición a todos los arquitectos del mundo (al menos a los que me lean): dejad de hacer cajas de cerillas transparentes. Proyectad construcciones atemporales. Y respetaos unos a otros.
Mucho me he extendido ya, pero la Expo 92 es lo que tiene, ¡que me toca la fibra sensiblona y podría hablar durante horas. Ver como desmontan el Palenque me ha llenado de profunda tristeza. Lugar donde tantísimos espectáculos se han celebrado. Enclave importantísimo durante los meses de la Expo. Se pierde un símbolo para muchos. Se gana un edificio de oficinas para Cartuja 93. Otro más de los vulgares que ya se ven por allí. ¡Qué bueno somos desmontando recuerdos, qué malos contruyendo sueños!...
Sevilla es así. Se contruye y se destruye a sí misma constantemente, y la Expo 92 no iba a ser una excepción. Mucho se habló de lo que iba a convertirse. Una de las propuestas que se barajó en su momento y que más atractivas me ha parecido siempre ha sido la de convertir todo el recito en Ciudad Universitaria. ¡Menuda hubiera sido! ¡Qué facultades se ha perdido Sevilla!... Pero de eso ya es mejor no hablar. En su lugar se creó el Parque Empresarial Cartuja 93 que, para aquellos que no lo sepan, se trata de uno de los parques tecnológicos empresariales con más facturación de España. Es la responsable de más del 50% del PIB que produce Sevilla. Aunque su aspecto puede llevar a engaños, se trata de una filosofía de trabajo por parte de la gestora del parque para que sus trabajadores no tengan más distracciones de lo necesario fuera de sus oficinas... ¡Y si no es así, es la excusa perfecta!
El "pero" que yo le veo a dicho parque es nada tiene que ver con la Expo que había. Me refiero a los pabellones. Lejos de pensar que los han reutilizado, los han demolido para hacer nuevas construcciones. Así que lo que se suponía que era un recinto con gran sabor a "Universal", arquitectónicamente se está vulgarizando. Desde aquí hago una petición a todos los arquitectos del mundo (al menos a los que me lean): dejad de hacer cajas de cerillas transparentes. Proyectad construcciones atemporales. Y respetaos unos a otros.
Mucho me he extendido ya, pero la Expo 92 es lo que tiene, ¡que me toca la fibra sensiblona y podría hablar durante horas. Ver como desmontan el Palenque me ha llenado de profunda tristeza. Lugar donde tantísimos espectáculos se han celebrado. Enclave importantísimo durante los meses de la Expo. Se pierde un símbolo para muchos. Se gana un edificio de oficinas para Cartuja 93. Otro más de los vulgares que ya se ven por allí. ¡Qué bueno somos desmontando recuerdos, qué malos contruyendo sueños!...